A lo largo de mi trayectoria, he tenido la oportunidad de llevar la conversación sobre las ciencias de la felicidad, en distintos escenarios, organizaciones, foros, cabinas y comunidades.
Cada conferencia, entrevista y participación representa una oportunidad para acercar herramientas que puedan generar cambios reales en la manera en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos.
Porque hablar de felicidad no es hablar de una vida perfecta, sino de cómo construir una vida que te haga sentido y te emocione vivir.
FDI 2025
“Ser feliz no se busca, no se alcanza, no es algo que simplemente ocurra o que alguien pueda hacer por ti. La felicidad es una construcción compleja que requiere esfuerzo y estrategia. Por eso, ser valiente es indispensable para lograrlo.”
Con este mensaje, Valentina Luján participó como speaker en el Festival de las Ideas, compartiendo el eje central de su trabajo: Ser Feliz es para Valientes.
Valentina es empresaria mexicana, conferencista internacional, podcaster, happiness coach y autora, dedicada al estudio científico de la felicidad (psicología positiva). Es Chief Happiness Officer certificada por la Universidad Internacional de Florida y Happiness Trainer por la Happiness Studies Academy del Dr. Tal Ben-Shahar.
Es autora del libro Ser feliz es para valientes publicado por Penguin Random House, y creadora de Valentinamente Feliz, proyecto donde comparte herramientas para vivir mejor.
BBVA Aprendemos Juntos
Durante ocho años trabajé de ocho a ocho, convencida de que estaba construyendo una buena vida para mi hijo y para mí.
Hasta que el 19 de septiembre de 2017 me hizo detenerme y preguntarme: ¿de qué sirve construir una buena vida si no estoy presente para vivirla?
Ese día entendí que el éxito no es felicidad.
En mi colaboración con BBVA Aprendemos Juntos, hablamos sobre esta idea y sobre cómo la ciencia de la felicidad puede ayudarnos a replantear lo que significa realmente vivir una buena vida.
TEDx Calzada de los Héroes: Anti-ordinario
Durante ocho años trabajé de ocho a ocho, convencida de que estaba construyendo una buena vida para mi hijo y para mí.
Hasta que el 19 de septiembre de 2017 me hizo detenerme y preguntarme: ¿de qué sirve construir una buena vida si no estoy presente para vivirla?